- ¿Cuánto dura una sesión?
- Cincuenta minutos. La primera puede extenderse un poco más porque incluye la evaluación inicial.
- ¿Cada cuánto son las sesiones?
- Al inicio suelen ser semanales. A medida que avanza el proceso, la frecuencia se espacia.
- ¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
- Depende del motivo de consulta. Al terminar la primera sesión tendrás una estimación realista, y la revisamos periódicamente.
- ¿Lo que hablemos queda entre nosotras?
- Sí. Todo lo conversado está protegido por el secreto profesional. Las únicas excepciones son las que establece la ley: riesgo grave para tu vida o la de otra persona, y requerimiento judicial.
- Mi hijo es adolescente. ¿Me van a contar lo que diga?
- No literalmente. Los adolescentes necesitan un espacio propio para que la terapia funcione. Al inicio acordamos con la familia qué se comparte: los avances generales y las orientaciones sí, el contenido de las sesiones no, salvo situaciones de riesgo.
- ¿La terapia virtual funciona igual?
- Para la mayoría de los motivos de consulta, sí. Requiere conexión estable y un lugar donde puedas hablar sin interrupciones. Algunos casos, como ciertas evaluaciones, se benefician de la modalidad presencial.
- ¿Recetas medicación?
- No. La medicación psiquiátrica la prescribe un médico psiquiatra. Cuando la evaluación indica que sería útil, hago la remisión y coordino el acompañamiento.
- ¿Qué pasa si no puedo asistir?
- Avísame con al menos 24 horas de anticipación y reprogramamos sin inconveniente.